
Generalmente uno empieza a reflexionar cuando las cosas no salen bien o no se encaminan de la manera que a veces quisiéramos. Hace unos posts atrás que vengo haciendo reflexiones, una tras otra, y creo que sirve bastante para dejar algunos puntos bien en claros de aquí hacia lo que sigue o seguirá, si le damos lugar.
Hoy les cuento algo que me vine preguntando hace un tiempo y que hoy me llegó con más fuerza, luego de que algunos problemas personales me hagan bajar de la nube en la que estaba. En realidad todo esto me dejó una frase: ni el blogging nunca va a ser totalmente un trabajo, ni un pasatiempo como cualquier otro.
Lo pienso yo que siempre entendió al hecho de bloguear como una manera de vivir, de relacionarse en Internet. Hoy, gracias (o debido) a algunas circunstancias, llego a la conclusión de que no es ni un trabajo bien remunerado ni la mejor manera de vivir. En varios lugares se habló sobre el “stress” que produce el blogging y demás temas…
Es absolutamente imposible no preocuparse cuando las visitas bajan, cualquiera mentiría si dijera que nunca le preocuparon los números de su blog… a menos que no conozca absolutamente nada sobre estadística. Tampoco le creería a la gente que me dice que no le molesta que los lectores nunca dejen comentarios… los blogs son para eso, son la razón de ser.
Más allá de todo, aquí es donde comienzan mis preguntas. ¿Qué es mejor? ¿Escribir en TU blog o escribir PARA un blog? Hay menos responsabilidades, quizás; los beneficios son siempre fijos y no dependemos de cómo vengan los tiempos, quizás; ¿va a ser lo mismo? Es posible que no, porque si bien tener un blog propio nos da muchas responsabilidades, también las satisfacciones son mayores.
Con todo esto quiero decir que, por más que optemos por una u otra, vamos a seguir siendo bloggers igual. Pero muchas veces, de acuerdo a los momentos, es mejor tomarse un tiempo y dedicarse al blogging desde otro ángulo, un poco más pasivo pero no tan desenchufado, como para no tirar a la basura todo lo que construímos.




