Los que siguen el blog generalmente se encuentran con posts un poco “pesimistas” en cuanto a los temas que manejo. Las opiniones que tengo, muchas, pasan de largo al realismo que intento darles y terminan siendo algo caóticas… pero a este artículo intenté darle una “onda” algo más positiva que los últimos.
Además, ya habrá tiempo para aquellos que solamente intentan separarse del resto, como si fueran más importantes o merecieran más atención que otros… ahora me gustaría destacar las cosas buenas que tiene la blogósfera. Cosas que suceden cuando, por ejemplo, un mal hosting intenta acallar a un blog (acción estúpida si las hay) o cuando pasan cosas en la vida de un bloguero que merecen el apoyo de su grupo, sus amigos o sus lectores.
En los últimos días me di cuenta de que la blogósfera puede ser tan mala pero igual de buena al mismo tiempo. Gente que comete errores y personas que dejan su tiempo para ayudar a otras en sus problemas… o por lo menos mostrar la intención de hacerlo, aunque al final solamente algunos lo terminan canalizando.
Y me sorprende siempre que miro esto porque la mayoría de las personas siguen con la mirada negativista sobre este medio… todavía se piensa que Internet es el mundo de lo ilegal, donde terminan llegando incomprendidos, gente que entra solamente para mirar pornografía o porque tiene mucho tiempo libre. Otros intentan, por lo menos, entrar seguido para buscarle una explicación.
También me sorprende que haya gente mucho más valiosa en la blogósfera que en la vida diaria que todos llevamos. Gente que tenemos a kilómetros de distancia pero que confiamos en ellas, ciegamente o no, cuando tenemos problemas personales, económicos, sociales… y otros tantos. Personas que no dudamos en ayudar cuando están de malas o intentamos “aguantar” cuando vienen con los humos en aumento.
Quizás sea un post algo reflexivo… o más delirante que los anteriores, pero últimamente por problemas personales y cuestiones que ya exceden el ámbito de la blogósfera, para ir hacia el de las ideas (que no llegan), me encuentro con pocas ganas de escribir. No sólo en el blog, sino en todos lados… algo que, según dicen, es bastante raro porque saco un artículo de cualquier cosa que pasa.
















Bueno… el cambio ya está hecho. Lo que antes era Intertextual.com.ar ahora es Redtextual.com, aunque el dominio .ar va a seguir oficiando de redirección para los que no estén al tanto de las modificaciones. Por lo menos durante un año más van a poder entrar al blog desde ambas direcciones, siendo el .com la principal.
El título parece algo general, así que voy a intentar resumirlo. El blogging depende, en muchos casos, de cómo esté el número de las visitas un día o una semana entera. Mucho hablamos ya de todo esto, pero cada jornada que pasa leo cosas que me hacen pensar lo mismo.







