
Justamente hoy estuve tocando el tema de los títulos llamativos donde estudio y, como pienso terminar la carrera y ser periodista, tengo que empezar a pulir mi habilidad con los titulares. ¿Murió Chavez entonces? No… solamente que desde los feeds esa frase suena bastante llamativa y apuesto a que muchos entraron solamente para ver si era cierto o no.
Igualmente, el artículo no se trata de si es necesario usar o no un buen titular para los posts porque simplemente todo el mundo lo sabe, en teoría, y nadie necesita que se lo digan varias veces como si nunca lo hubiese leído en algún otro lugar. Al contrario, hoy voy a hablar sobre el lenguaje en su totalidad, sobre lo que nosotros usamos cada vez que blogueamos.
Pensando en estos días se me ocurrió una frase que busqué en Google y que terminé encontrando solamente en un sitio (abandonado) pero que, de igual manera, voy a usar para definir mi postura: la blogolengua. Suena estúpido, pero creo que la inclusión de los blogs en el mundo de Internet produjo un quiebre bastante interesante en cuanto al tratado de la información y, al mismo tiempo, en el tratado de nuestra propia lengua.
¿Nunca intentaron englobar en un sólo nombre los esfuerzos que hacemos para escribir en un español lo más neutro posible? Bueno, yo lo llamo así, blogolengua. Es una especie de cambios que le inculcamos a nuestro idioma para que se adapte a todos los demás registros. Gente de España, Venezuela, Perú, Ecuador, República Dominicana, Argentina… donde quiera que esté, siempre que escribe en su blog lo hace pensando en el resto.
Evita poner tecnicismos que nadie entiende, busca captar la atención del resto a su manera pero mirando también en los demás, trata por todos los medios de no rebuscar mucho su estilo, pero estando atento a no incluir en la entrada algún tipo de palabra que sólo se entiende en su país y que, si se publica, puede ser entendida de diferente manera.
Entonces todo eso lo encierro dentro de esta nueva frase, como una manera de tomar nuestra lengua, adaptarla, pulirla y mostrarla totalmente cambiada para que todo el mundo la entienda de la misma forma. Por otro lado, hay otro estilo que cambió a partir de la creación de los blogs. Antes, en las webs 1.0 la esencia de la escritura solamente se basaba en una persona que escribía casi de manera robótica hacia un posible lector que mucho no entendía.
Sin embargo, desde la web 2.0 el autor tiene un estilo más abarcativo. Escribimos tal como hablamos, sin vueltas, con palabras sueltas, sin mucho formalismo ni nada que pueda interferir en el proceso de lectura. Si se fijan bien, tranquilamente una entrada puede ser leída en un discurso, llevada a un programa de radio, expresada en una clase de oralidad…
Igualmente, el estilo abarcativo no es propio de todos los blogueros, porque hay redes en las cuales quienes escriben lo hacen de manera tan “cuadrada”, tan formal que no dan muchas ganas de disponerle unos minutos, ¿o sí? Sinceramente, cuando entro a Internet vengo de casi 4 horas de leer autores modernos que arman su filosofía en temas que poco entendemos y nos interesan a la juventud contemporánea… y al leer blogs quiero encontrarme con un estilo un poco más ameno.
¿Ustedes qué creen? ¿Hay una “nueva lengua” en el blogging o simplemente es una pequeñísima variación del lenguaje de cada día? Es un tema interesante…